El boysenberry (o mora de Boysen) es una fruta híbrida compleja, un cruce entre la frambuesa, la mora, la zarzamora y la loganberry. Destaca por su fruto grande de color púrpura oscuro, su sabor agridulce muy aromático y su crecimiento en matas en forma de zarza.
Creador: Desarrollado en la década de 1920 por el horticultor Rudolph Boysen en California, Estados Unidos.
Aspecto: Baya grande, alargada y jugosa, similar a una zarzamora pero de tono morado oscuro o negro rojizo al madurar.
Sabor: Mezcla equilibrada entre dulce y ligeramente ácido.
Planta: Arbusto trepador o rastrero de tallos vigorosos que necesitan tutores o espalderas para sostenerse.
Ubicación: Prefiere sitios a pleno sol con suelos bien drenados y ricos en materia orgánica.
Mantenimiento: Requiere podas anuales durante el invierno, época en la que la planta entra en reposo vegetativo.
El boysenberry (o mora de Boysen) es una fruta híbrida compleja, un cruce entre la frambuesa, la mora, la zarzamora y la loganberry. Destaca por su fruto grande de color púrpura oscuro, su sabor agridulce muy aromático y su crecimiento en matas en forma de zarza.
Creador: Desarrollado en la década de 1920 por el horticultor Rudolph Boysen en California, Estados Unidos.
Aspecto: Baya grande, alargada y jugosa, similar a una zarzamora pero de tono morado oscuro o negro rojizo al madurar.
Sabor: Mezcla equilibrada entre dulce y ligeramente ácido.
Planta: Arbusto trepador o rastrero de tallos vigorosos que necesitan tutores o espalderas para sostenerse.
Ubicación: Prefiere sitios a pleno sol con suelos bien drenados y ricos en materia orgánica.
Mantenimiento: Requiere podas anuales durante el invierno, época en la que la planta entra en reposo vegetativo.